• 14Feb

    Por: Francisco Marco-Serrano (K|P|K).

    El sector cerámico ha sido dentro de la Comunidad Valenciana uno de los más castigados, dejando a la excesivamente cerámica-dependiente provincia de Castellón en graves problemas económicos. El tejido productivo castellonense, tiempo atrás considerado como modélico por su escaso nivel de paro (apenas desempleo friccional), perdió unas 80 empresas cerámicas sólo durante los años 2007 y 2008, significando en términos de empleo cifras que alcanzaban a mediados de 2009 cerca de 9.000 parados vinculados al sector. Peores resultados observaríamos si añadiésemos el otro sector castigado por la crisis (no olvidemos, ésta no ya mundial sino específica a España, la provocada por la ruptura de la burbuja inmobiliaria): la construcción. Además, tenemos que considerar que la economía es como una tela de araña y cualquier movimiento que afecte a uno de sus hilos termina creando otro en el resto de la tela; por tanto, al efecto directo de los cierres y despidos en el sector cerámico tendríamos que añadir aquellos efectos indirectos sobre los proveedores del sector, o sobre el comercio local, por contar sólo un par de ejemplos.

    Dada la importancia y el impacto económico del sector, no es de extrañar que la clase política se enzarce en debates sobre la necesidad de apoyar al sector con ayudas financieras, difusión de los usos de la cerámica, promoción de la I+D+i (¡snif!, esto daría mucho que hablar), reconversión, etc.  Afortunadamente, aun quedan empresarios que escépticos ante el posible maná y/o salvación por parte del sector público están ‘tirando del carro’. Aunque mejor esperaremos a ver los datos dentro de un año: ¿por qué?. En temas económicos no hay que ser creyente, hay que poder tocar las llagas para comprobar que efectivamente estamos ante una verdadera recuperación.

    Estos comentarios vienen a colación de los titulares de la prensa regional, en los cuales se afirma que la feria Cevisama 2010 ha sido un éxito; ¡perfecto!, nos alegra saber que los contratos cerrados durante la feria han superado las expectativas del sector, y que tanto desde las instituciones sectoriales como desde las diferentes empresas, empiezan a vislumbrar un resplandor al fondo del tunel (aquellos famosos ‘brotes verdes’ que con tanta alegría se nos anunciaban a principios de 2009 para la economía española). No pretendemos ver cínicamente esta visión de recuperación, al fin y al cabo las empresas del sector han hecho bien sus deberes, y la economía mundial ha empezado su senda de recuperación. Más bien, nuestra visión sería la de cautela; sin abandonar el optimismo que nos permitirá iniciar la propia recuperación del sector y, por ende, de la provincia (¿a alguien le suena aquello de la ‘profecía autocumplida‘?, ‘el secreto’ lo llaman ahora), las empresas del sector deberán saber gestionar muy bien sus expectativas:

    • Las de sus clientes.
    • Las de sus socios e inversores.
    • Las de sus empleados.
    • Las de la sociedad en la provincia.
    • Y por supuesto…, las propias.

    Los cuales son puntos que nos gustaría desarrollar en siguientes entradas.

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  • 10Feb

    Por: Francisco Marco-Serrano (K|P|K).

    Muchos somos conocedores de cómo Zara ha conseguido flexibilizar su cadena de distribución de forma que es capaz de gestionar el ciclo de vida de sus diseños de forma extremadamente ágil; del diseño a la tienda en periodos muy cortos de tiempo. Efectivamente, las ventajas competitivas no se reducen al paradigma básico de Michael Porter de costes bajos o diferenciación del producto (generalmente visto como calidad percibida por el cliente); en el sector téxtil, muchas empresas han optado por la mezcla adecuada entre calidad y precio, y la flexibilidad de la cadena de distribución (lo dicho, del gabinete de diseño, al mostrador de la tienda, ¡el TPV!).

    Muchos somos conocedores de esto, pero no tantos son conocedores de que detrás de esta ventaja competitiva se encuentra lo que denominamos investigación operativa. De hecho, la asociación americana de investigación operativa (INFORMS) incluyó en el 2009 a Zara entre los finalistas de uno de los premios más prestigiosos por la aplicación de técnicas de investigación operativa en la empresa:  Premio Franz Edelman. Al final, ganó HP; sin embargo, el hecho de que estuviera entre los finalistas nos permitirá conocer aún más y mejor su modelo de optimización, y de cómo este apartado de su estrategia es desplegado a través de una óptima Dirección de Operaciones.

    Ahora, si me permiten, voy a leer mi recién llegado ejemplar de la revista INTERFACES, en la que se explican los modelos de mejora aplicados por los equipos finalistas en sus respectivas empresas (Zara incluida).

    Zara

    for “Zara Uses Operations Research to Reengineer Its Global Distribution Process.”

    The Spanish clothing manufacturer and retailer, which achieves Fast Fashion by making millions of shipments a week to stores from its central warehouses, used operations research to optimize its distribution process and increase in-season sales by an estimated 3 percent to 4 percent — in excess of $230 million in 2007 and $350 million in 2008.

    Edelman: The Final Six (OR/MS Today – June 2009)

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  • 29Ene

    Por: Elisabet Costa-Bernat (K|P|K).

    “Antes del despegue, los pilotos examinan el plan de vuelo. De esta forma, saben exactamente donde van e inician los procedimientos conformes a dicho plano. A pesar de todo, durante el viaje, el viento, la lluvia, las turbulencias, el tráfico aéreo, errores humanos y otros factores interfieren en el plan, impulsando ligeramente la aeronave en direcciones diferentes, de modo que la mayor parte del tiempo el avión está fuera de la ruta de vuelo preescrita. Durante toda la jornada ocurren pequeños desvios en relación con el plano de vuelo. Condiciones climáticas adversas o tráfico aéreo especialmente pesado causan los mayores desvios. No obstante, si no acontece nada de gran gravedad, el avión llegará a su destino.

    Japan Airlines File For Bankruptcy Protection

    Pero, ¿cómo es eso posible?. Durante el vuelo, los pilotos reciben un feedback constante. Son comunicaciones de los instrumentos sobre el medio ambiente, informaciones de las torres de control, de otras aeronaves y a veces, incluso de las estrellas. Con base a esos feedbacks, hacen los ajustes necesarios para, de cuando en cuando, volver al plan de vuelo.

    La esperanza no se en encuentra en los desvíos, sino en la visión, en el plano y en la habilidad para corregir el curso.”

    El vuelo de un avión es una metáfora que Sthepen R. Covey (” Os 7 hábitos das famílias muito eficazes”) aplica a la vida familiar, pero ciertamente puede ser usada en otros ámbitos; el académico, el profesional, ocio y/u otras relaciones sociales. En nuestras relaciones sociales podemos salirnos de la ruta, incluso podemos llegar a enredarnos en problemas, pero con el feedback que nos ofrecen todas esas fuentes podemos recalcular la ruta cuántas veces sea necesario para no alejarnos del camino que nos lleva a la consecución de los objetivos que nos planteamos en la vida.

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  • 11Ene

    Por: Francisco Marco-Serrano (K|P|K).

    O al menos es lo que yo pensé cuando, después de comprobar este fin de semana que la lavadora de casa ‘bailaba’ durante el centrifugado, decidí (intentar) solucionar el problema.

    Desde hace unos años tengo en casa una caja de herramientas, ¿quién no?. Leyendo las instrucciones de dicho electrodoméstico (bueno, en realidad sólo las leí ‘a posteriori’ para confirmar que estaba en lo cierto) supe que tenía que limpiar el filtro; cogí los alicates, desenrosqué la tapa del filtro, retiré 2 céntimos de euro, y un poco de fibra (¡ojo!, primero hay que drenar manualmente la lavadora, dado que durante el drenaje automático siempre queda cerca de 1l de agua). Durante la operación me di cuenta que además, aquel pequeño charco que aparecía en la galería no procedía del filtro, sino del tubo  de desagüe; tenía pequeñas grietas. Raudo y veloz me dirigí a la ferretería a comprar un tubo de desagüe; llegué a casa, di la vuelta a la lavadora y, ¿qué veo?, el tubo va encastado en la bomba de desagüe… Cogí el destornillador, la llave inglesa,  y la calculadora:

    _Desatascar el filtro, 5 minutos.

    _El tubo de desagüe, 3 EUR.

    _Cambiar el tubo, si fallo, la bomba de desagüe (30-40 EUR), más la mano de obra de cambiar la pieza (¿1 hora de servicio técnico?), más el ‘coste social’ de no disponer de ropa limpia hasta que llegue la nueva pieza (con mis manos, seguro que iba a necesitarla).

    Valoré la situación y decidí llamar a un profesional, 1/2 hora de trabajo, 25 EUR. Sabía lo que  hacía; tanto él, como yo.

    Moraleja: ten a mano tus alicates, pero también tu teléfono.

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  • 06Dic

    Por: Francisco Marco-Serrano (K|P|K).

    Tenía perspectivas de que la economía nos iba a dar un respiro a finales del 2009, pero mucho me temo pese a quien pese que en España tenemos crisis para rato.

    Luego, aquellos que aun no hayan tomado medidas más allá de la mera respiración asistida inicien la toma de medidas RE (ver nuestra entrada anterior, y el más que recomendable libro de Eduardo Navarro). Sí, sabemos que no va a ser fácil, y que toda una nueva mentalidad debería existir en la empresa española; más que de la gestión del cambio a nivel empresarial, deberíamos hablar de la gestión del cambio en la cultura empresarial.

    Sin embargo, estas tácticas de guerrilla son malas si sólo son una huída hacia adelante, y sólo terminarán dañando la salud del paciente. Ahora bien, nos serán favorables si se trata de aplicar un verdadero giro estratégico: lo que denominamos [re]posicionamiento.

    Luego, primero la actitud de predisposición al cambio; a continuación, la elaboración del plan de viabilidad, el cual recogerá el plan estratégico. Finalmente, no podemos olvidar que toda acción siempre es mejor que  la inacción. Pero, ¿qué acciones?… (lo veremos en la siguiente entrega).

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