• 30Sep

    Yo veo un empresario sin miedo, consciente de que su empresa tiene lo que el mercado necesita, de la necesidad de internacionalizarse, y del éxito que su negocio tiene. A pesar de los problemas a los que se enfrenta (¿financiación, tal vez?), nunca abandonará porque es más grande la satisfacción que le reporta, que cualquier desventura.

    ¿Y vosotros que pensais de este clásico de Espronceda?.-

    Con diez cañones por banda,
    viento en popa, a toda vela,
    no corta el mar, sino vuela,
    un velero bergantín.
    Bajel pirata que llaman,
    por su bravura, El Temido,
    en todo mar conocido,
    del uno al otro confín.
    La luna en el mar riela,
    en la lona gime el viento,
    y alza en blando movimiento
    olas de plata y azul;
    y va el capitán pirata,
    cantando alegre en la popa,
    Asia a un lado, al otro Europa,
    y allá a su frente Estambul:
    «Navega, velero mío,
    sin temor,
    que ni enemigo navío
    ni tormenta, ni bonanza
    tu rumbo a torcer alcanza,
    ni a sujetar tu valor.
    Veinte presas
    hemos hecho
    a despecho
    del inglés,
    y han rendido
    sus pendones
    cien naciones
    a mis pies.»
    Que es mi barco mi tesoro,
    que es mi dios la libertad,
    mi ley la fuerza y el viento,
    mi única patria, la mar.
    «Allá muevan feroz guerra,
    ciegos reyes
    por un palmo más de tierra;
    que yo aquí tengo por mío
    cuanto abarca el mar bravío,
    a quien nadie impuso leyes.
    Y no hay playa,
    sea cualquiera,
    ni bandera
    de esplendor,
    que no sienta
    mi derecho
    y dé pecho
    a mi valor.»
    Que es mi barco mi tesoro,
    que es mi dios la libertad,
    mi ley, la fuerza y el viento,
    mi única patria, la mar.
    A la voz de «¡barco viene!»
    es de ver
    como vira y se previene,
    a todo trapo a escapar;
    que yo soy el rey del mar,
    y mi furia es de temer.
    En las presas
    yo divido
    lo cogido
    por igual;
    sólo quiero
    por riqueza
    la belleza
    sin rival.
    Que es mi barco mi tesoro,
    que es mi dios la libertad,
    mi ley, la fuerza y el viento,
    mi única patria, la mar.
    ¡Sentenciado estoy a muerte!
    Yo me río;
    no me abandone la suerte,
    y al mismo que me condena,
    colgaré de alguna entena,
    quizá en su propio navío.
    Y si caigo,
    ¿qué es la vida?
    Por perdida
    ya la di,
    cuando el yugo
    del esclavo,
    como un bravo,
    sacudí.
    Que es mi barco mi tesoro,
    que es mi dios la libertad,
    mi ley, la fuerza y el viento,
    mi única patria, la mar.
    Son mi música mejor
    aquilones,
    el estrépito y temblor
    de los cables sacudidos,
    del negro mar los bramidos
    y el rugir de mis cañones.
    Y del trueno
    al son violento,
    y del viento
    al rebramar,
    yo me duermo
    sosegado,
    arrullado
    por el mar.
    Que es mi barco mi tesoro,
    la victoria mi deidad,
    mi ley, la fuerza y el viento,
    mi única patria, la mar.

    .

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    Posted by Francisco Marco-Serrano @ 6:27 pm

3 Responses

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  • David Soler Says:

    Es muy posible que tengas razón, pero creo que es un empresario que está convencido de que puede con todo y ahí también empieza el problema. Un poco de duda siempre viene bien…

  • Francisco Marco-Serr Says:

    Y la tripulación, y el sponsor (la Reina en el caso de Drake, p.e.).

    Aunque la figura romántica puede efectivamente indicar que piensa ser invencible, tal vez la pérdida de efectivos, alguna batalla perdida, tal vez hasta algún barco propio hundido… puede hacerle llegar a pensar que necesita ayuda (si no es demasiado tarde). Si pensamos que posiblemente ya ha pasado por algunas de estas vicisitudes, si sigue optimista, sus razones tendrá.

  • manuel granada Says:

    Yo, como empresario, procuro tener pensamientos positivos y abordar los problemas con optimismo. Eso siempre he ha dado buenos resultados.