La denominación de la ciencia de ‘investigación operativa’, puede llevarnos a confusiones, dado que nos conduce hacia la conclusión de que se trata de algo profundamente académico y, más aún, alejado del mundo empresarial. Podemos, sin embargo, recurrir a su acepción menos anglofila, ‘investigación de operaciones’, para acercarnos de una forma sutil hacia los dominios de la logística integral. Ahora bien, siempre nos quedará otra de las denominaciones que susodicha materia recibe, ‘gestión científica’ (a pesar de que desde la asociación americana de investigación operativa, INFORMS, se ha optado por evitar dicha acepción), para terminar de convencernos de que realmente puede ayudarnos a gestionar nuestras empresas… de una forma más científica (sí, seguimos sin alejarnos de la perspectiva académica).
La ‘gestión científica’ se basa en la intersección, en el uso conjunto, de las ciencias económicas, la ingeniería, y la modelización matemática. Haciendo un buen uso de diferentes metodologías, todas ellas con el fin último de realizar una asignación óptima de recursos y mejorar los procesos de toma de decisiones (especialmente aquellos en los que existe una alta incertidumbre y/o riesgo asociado), pueden desarrollarse soluciones a problemas empresariales tan variados como:
- Certificación de Proveedores / Sistemas de Aprovisionamiento.
- Reducción de los Tiempos de Producción / Inventarios / Distribución.
- Fijación de Precios.
- Selección de Personal.
- Optimización de los Procesos de I+D+i.
- Establecimiento de Objetivos (cualquier departamento o sección).
- Preparación de Planes de Negocio a Largo y Muy Largo Plazo.
- …
En definitiva, donde otros ven un problema sin solución o con resoluciones poco eficientes, gracias al uso de la ‘investigación operativa’ podemos divisar soluciones eficaces y rentables.
Entradas relacionadas:
- Investigación Operativa en la Empresa
- Investigación Operativa y Turismo
- Zara y la Investigación Operativa
Tweet This Post
Delicious
Facebook
MySpace









